lunes, mayo 02, 2016

Casa de Pappo - Artigas 1917

Casa de Pappo - Artigas 1917
Artigas 1917, Paternal.
Durante años pase por la puerta de esa casa para ir a comprar el pan en la panadería de al lado. Con los años, ya mas consciente de los avatares del rock, me entere que allí vivía Pappo. Como un fantasma barrial todos sabíamos que era alli, aunque nadie lo había visto (no yo por lo menos).
Hoy, investigando un poco su historia, me entero que por esa puerta, hace casi 50 años, pasaba un jovencisimo Norberto Napolitano junto a un reciente amigo de la guitarra, Claudio Gabis. Y que este lo llevaba a la Cueva, en donde conocía a Alejandro Medina y que juntos tomaban la leche en el cuarto del fondo, el mismo en donde compuso La Estación, primer canción grabada junto a Los Abuelos de la Nada (y sumamos a Miguel Abuelo pasando por esa puerta). 
Y por esa puerta pasaba Luis, que no era otro que Spinetta, a buscarlo para ensayar lo que seria su primer disco solista (Spinettalandia).Y también Litto Nebia pasa por ahí para ofrecerle tocar en Los Gatos. Y tambien pasaba David Lebon, Pomo, Machi Rufino, Hector Starc y tantos mas.
Dentro de esa casa compuso "Desconfío", que luego grabara con Celeste Carballo. Y dentro de esa casa también nació "Sucio y Desprolijo", "El hombre suburbano", "El gato de la calle negra"  y casi todo el repertorio de Pappo's Blues. Y ahí también nació Riff, "Susy Cadillac", y "Pantalla del mundo nuevo". Ah, y ahí también vivía (o vive?) la vieja, si, la de la canción.
Pappo vivió en esa casa, la de su infancia, hasta el día de su muerte. Desde allí partió la caravana de motos que lo despediría en Chacarita. Pocas casas vieron pasar a tantos próceres de nuestra música. Hoy, en su fachada hay una placa que recuerda que allí vivió Norberto Napolitano, alias Pappo.
Que sea rock.

domingo, abril 03, 2016

La Esquina del Sol - Guatemala y Gurruchaga

La Esquina del Sol hoy - Guatemala y Gurruchaga
Durante años pase por esa esquina. Es mas. Recuerdo haber ido cuando era un pub con karaoke. Habrá sido hace 10 años quizás. Me subí a un pequeño escenario y berreé vaya a saber que bodrio instrumental acompañado de las palmas de los presentes. Nunca imagine que ese lugar, ese escenario (ok, no el mismo) había sido pisado20 años antes, en pleno auge de la primavera alfonsinista, por lo mas variado de la escena del rock argentino de los 80's.

Hacia 1984, Soda Stereo, los Redonditos de Ricota, Los abuelos de la Nada, Sueter, Los Twist, Sumo, Virus, Celeste Carballo, Memphis la Blusera, Fito Paez, Baglietto, Los Violadores, etc, etc, y mas etcéteras, pasaban por la esquina de Gurruchaga y Guatemala, tal como lo anunciaba cada folleto pegado en la calle, con la banda de turno.
El lugar no tenia escenario propio, por lo que las bandas tocaban al mismo nivel del piso de su publico. Apenas poseía un juego de luces, digno de una calesita. Solo entraban 120 personas y eso bastaba para que ese pub abarrotado se llenase de la magia del rock y el pop que emergía apenas devuelta la democracia.

En ese lugar Skay y el Indio rechazaron gentilmente la invitación de Charly para producirles su primer disco (el que terminaría siendo Gulp!). Allí Soda Stereo presentaba los temas de su todavia inédito disco debut. Allí Miguel Abuelo recitaba poesías, a veces acompañado de su guitarra, a veces simplemente solo, él y su voz. Allí, las Viudas tuvieron su primer show ylos Cadillacs, su segundo, gracias a que Los Twist estaban detenidos vaya a saber porque motivo. Ese lugar fue testigo de los caóticos recitales de Sumo y de los sorpresivos recitales de Charly bajo el seudónimo de "Giovanni y Los de Plástico". 

Como tantos lugares en donde se tocaba rock, los "ruidos molestos" lograron que el pub se mudase a Libertador y Juramento, cerca de otro mítico lugar, el Stud Free pub.
Guatemala y Gurruchaga quedo impreso en el inconsciente colectivo como una dirección marcada a fuego para quienes vivieron el rock de los 80's.
A La esquina del Sol le sobrevivieron un karaoke, varios restaurant y hoy en día, una parrilla. Ya no hay ruidos molestos, nadie toca de incógnito y ni siquiera hay unos pocos peligros sensatos.



lunes, marzo 14, 2016

Casa de Luca Prodan - Alsina 451

Alsina 451 - Casa de Luca Prodan
A pesar de una incipiente fama (ya habían editado "Llegando los monos") y de ser parte de la gran movida del rock argentino de los 80's, Sumo no facturaba gran cosa. Luca alternaba casas entre El Palomar, donde ensayaba su banda, Hurlingham y la casa de alguna novia del momento. 
Luca no tenia un lugar fijo donde vivir y la verdad, poco le importaba. 

Quizás el ya sabia que su vida pendía de un hilo y como en un cuento de Garcia Marquez, todos sabían que Luca se moría.
Cómo y de qué, nadie podía asegurarlo, pero su frágil salud, que resistió sus años de exilio autoimpuesto en Argentina, se resentía en cada aparición publica de aquellos últimos meses del 87'.
Después de muchas idas y vueltas, Luca termino viviendo en una casona comunitaria en San Telmo, junto al dueño de casa, un genial pianista de música clásica (gay y enamoradizo, para mas datos), Geniol, Rey Punk del momento, y otras gentes venidas de quien sabe que lugares. Esa casa sirvió de base para sus escapadas al Parakultural, sus visitas a Plaza de Mayo para darle de comer a las palomas y a todos los tugurios en donde se atiborraba de ginebra, quizás para olvidar la heroína.
Luca murió en una habitación de esa casa. De sobredosis, no de cirrosis, como muchos se esforzaron en instalar. Su cuerpo permaneció unas horas en esa habitación, sonriente y sereno. Muchos amigos llegaron a despedirlo personalmente, antes de ser llevado a la morgue.
Hoy esa casona luce abandonada. En algún momento se hizo un centro cultural, que por lo visto no prosperó. En la puerta hay inscripciones de agradecimiento al pelado, por su música, por los buenos recuerdo que dejó y por darle al rock argentino de los 80' una vuelta de tuerca a tanta solemnidad.

La casona de Alsina 451 resiste el paso del tiempo. Esa puerta, por la que paso Luca hasta el final, es de los pocos testigos mudos que nos dejo la ciudad sobre parte de nuestro rock.
No estaría mal que algún político la rescate, aunque mas no sea para conseguir 3 votos mas a su candidatura.


viernes, febrero 19, 2016

Pedro y Pablo - Conesa 2563


1972. Hartos de los procedimientos policiales, unos jovencisimos Miguel Cantilo y Jorge Durietz se van de su vivienda en La Plata para alquilar una gran casona antigua en el barrio de Belgrano. Con el correr de las semanas la casa recibe la visita cada vez mas frecuente de músicos y artesanos enrolados en las tendencias de confraternidad, comunidad y rotación de actividades (a la que llamaremos "hippismo"). Ambientada con una gran salón central, el cual se convertiría en sala de ensayos, el dúo vive sus primeros días de gloria tras el éxito de su primer disco.
Los integrantes de La Cofradia de la Flor Solar, habitúes del lugar, se instalan definitivamente y a partir de ese momento, sirven de banda de apoyo para el dúo y la grabación de su siguiente álbum.

El disco es compuesto íntegramente en esa idílica casona de la calle Conesa 2563 (de allí el nombre del disco), curiosamente muy cerca de la casa en donde 3 años atrás ensayaba Almendra, y presentado a la compañía discográfica, la cual rechaza de plano la publicación del disco por tocar temas demasiado sensibles para la época (pobreza, tortura y sexo). Finalmente el disco se edita por el sello Trova pero es catalogado como "prohibido" por la censura del momento, por lo que el dúo decide separarse y tomar caminos distintos, Cantilo se va a vivir al El Bolsón y Durietz se dedica a su nuevo grupo Melimelum.

La casona de la calle Conesa vivió un tiempo de ideologías, arte y vida en comunidad. Solo un pedacito de hippismo dentro de la Argentina violenta de los 70'. La casa fue demolida, casi como todos los sueños de la época.  Hoy en día, los vecinos pasan por su vereda, ocupada por un container de basura y un edificio en construcción, sin saber que entre esos escombros se compuso Apremios Ilegales, Blues del Éxodo o Padre Francisco. 
Solo quieren que se termine la obra para que el barrio se vea mas lindo y sea mas seguro.


 Map of Conesa 2563, C1428CUO CABA

sábado, febrero 06, 2016

El Parakultural - Venezuela 336

El Parakultural hoy. Prolijo y aburrido.
Por esta puerta se bajaba a un pequeño sótano, húmedo y oscuro, el cual albergaba un improvisado escenario y algunas luces de ocasión. Ese fue el lugar que eligió Patricio Rey para despedir el año. 
Corría diciembre de 1978 y todavia no habían grabado su primer disco. El lugar se llamaba Teatro de la Cortada y servía de antro dramático y musical para las varietés descabelladas de Robertino Granados, los famosísimos redondos de ricota repartidos por Mufercho en las primeras actuaciones de Patricio Rey y los monólogos psicodélicos de Enrique Symms.

Con los años, el teatro se cierra hasta la nueva re apertura en 1985. Hasta allí llegan Omar Viola y Horacio Gabin, interesados en abrir una sala para dar clases de teatro. El lugar, re acondicionado, es abierto a pequeñas obras de teatro delirante, interpretadas por las novísimas Gambas al Ajillo, a las que luego se suma el Clu del Claun, las perfomances de Batato Barea, Urdapilleta, Tortonese, los Melli, las Hermanas Nervio y todo aquel artista que tuviese algo nuevo para mostrar.


El lugar es un éxito de convocatoria y pronto las bandas under del circuito lo toman para sus actuaciones. Allí tocan Los Violadores, Los Pillos, Todos tus Muertos, los Cadillacs, Sumo, Don Cornelio, V8, Celeste Carballo y Los Redondos (entre taaantos otros). 
Si algo era artísticamente interesante, excéntrico, novedoso y por sobre todo, peligroso para el establishment de la época, ocurría en el Parakultural.


El lugar resiste como base de operaciones de toda la movida under de Buenos Aires hasta 1990. Las quejas de los vecinos por "ruidos molestos" y las constantes redadas policiales provocan su cierre. El Parakultural muda sus actividades a un nuevo lugar, en Chacabuco al 1000, donde se suman Alfredo Casero, Diego Capusotto, Valeria Bertuccelli y Mariana Briski.
El edificio de la calle Venezuela (y su sótano) es comprado por el Sindicato de Porteros. El sótano es limpiado, pintado y re acondicionado para sus nuevas funciones, quizás un deposito de cosas inútiles, un archivero de papeles o vaya a saber que cosas guarden los porteros.
Nada queda de la mística del lugar. Su entrada pasa desapercibida para quien no haya conocido las historias que ocurrieron allí dentro. Buenos Aires se encargo de dejar en el olvido parte de su patrimonio cultural en pos de las "buenas costumbres"
Hoy, pasado el peligro, es una prolija puerta por la que no se entra a ningún lugar interesante.


lunes, enero 04, 2016

Almendra - Arribeños 2853

Arribeños 2853 - Casa en donde ensayaba Almendra

Desde las 17 hasta las 20.30 hs. Ese era el horario. Y la puntualidad era condición excluyente en los ensayos. Así de serio se tomaban el tema los 5 adolescentes que se reunían en la casa de Arribeños 2853, la casa de Luis Alberto Spinetta.
Corría 1968 y con el tiempo, el quinto integrante, el tecladista Santiago Novoa, quien sabe porqué misterioso designio, dejaría de ir a los ensayos y se perdería un destino de gloria y honor en los anaqueles del rock argentino.
Con 4 integrantes, la formación que todos conocemos, intensificó los ensayos en una pieza al frente de la casa. De ese cuarto, el más grande de la propiedad, salen los bocetos de gemas como “Tema de Pototo” o “El mundo entre las manos”.
Café con leche mediante y gracias a la colaboración de padres, hermanos y amigos, las canciones comienzan a tener nombre y forma.
A pesar de las quejas de los vecinos, los padres de Luis aguantan al grupo y sus ensayos. Las charlas artísticas se prolongan hasta la noche, continuando en la esquina de Arribeños y Quesada, en donde los 4 Almendra sueñan con el futuro que les deparará la música.
Luego del primer disco, los arreglos se preparan en salas mas acondicionadas y ya no vuelven a Arribeños.
Hace muchos años que esa casa ya no cobija ensayos (aunque vivió algunos de Pescado Rabioso) y quizás hayamos pasado cientos de veces por esa fachada sin saber qué sucedió alguna vez allí.
Como tantas casas de Buenos Aires, esta tiene una historia particular. Aquí germinó una parte importantísima de nuestro rock. Nunca será un monumento, pero qué importante sería que tenga una placa que reconozca que por esa puerta entraban 4 adolescentes, dispuestos a cambiar la música y el arte de nuestra ciudad.
La próxima vez que pases por esa puerta, recordalos.




domingo, diciembre 20, 2015

Con ustedes, la idea!

Porque nuestro Rock Nacional (Argentino, para mas datos) se fundo en lugares oscuros, pequeños, a veces atestados de gente, a veces ignorados salvo por cierta fauna del momento. Lugares a los que era peligroso entrar pero imperioso conocer solo para ver a tu banda favorita, extraña y primitiva. Lugares que los argentinos no supimos cuidar solo por no saber que esos templos definirían la identidad de nuestra música.
Esos lugares hoy son garages, bancos, edificios, parrillas. Todos pasamos por sus puertas sin saber que alguna vez albergaron la semilla de nuestras bandas fundacionales. Esos lugares podrían contar miles de historias de como fueron los 60', 70' u 80's.
Este blog tratara de recuperar una mínima porción de esa magia para que la próxima vez que pases por una puerta cualquiera, sepas que allí se creo parte de lo que sos.